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El TLCAN entró a fase de toma y daca’: Moisés Kalach

Excelsior/Karla Ponce

México contestará con fuerza y contundencia todas las medidas de presión que ejecute Estados Unidos durante el proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), aseguró Moisés Kalach, director del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales.

El gobierno de Donald Trump debe saber que no nos vamos a dejar, México contestará con fuerza y contundencia a la imposición de restricciones comerciales para nuestros productos”, dijo a Excélsior luego de que el país anunciara que impondrá medidas equivalentes a productos estadunidenses en respuesta a los aranceles de 25% a las importaciones mexicanas de acero y de 10% para el aluminio.

Hasta el pasado 31 de mayo, México y Canadá habían quedado exentos de esta medida bajo la condición de alcanzar un buen acuerdo en el TLCAN, sin embargo, ese día el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, reconoció que al no haber “fecha precisa en la que puedan ser concluidas las pláticas del acuerdo”, se determinó no extender la prórroga.

Al respecto, el estratega comercial indicó que la iniciativa privada y el gobierno federal han cerrado filas por un acuerdo de calidad. “Hemos acordado no sólo que no cambiaremos nuestras posiciones en la renegociación sino también que no flaquearemos en responder las agresiones comerciales del gobierno de Donald Trump, de manera que el proceso entró a una fase de toma y daca”.

Reconoció que este escenario podría alargar la renegociación del TLCAN, sin embargo, advirtió que “México no cederá si el acuerdo no permite preservar las inversiones y los empleos”.

ATORÓN PERSISTE

México, Estados Unidos y Canadá no han logrado destrabar los temas más álgidos del acuerdo que entró en vigor en 1994, los cuales representan 20% del documento de acuerdo con el líder empresarial.

México se opone a la propuesta estadunidense de eliminar los mecanismos para la solución de controversias establecidos en el capítulo 19 y  a la cláusula de terminación del tratado cada cinco años, ya que estos rubros otorgan certidumbre a las inversiones.

No podemos apoyar, ni ahora ni nunca, ningún tratado que tenga una cláusula de terminación quinquenal y que no contenga mecanismos de solución de controversias”.

En cuanto a la estacionalidad de productos agropecuarios destacó que México considera inaceptable esta propuesta, debido a que el comercio en este sector ha reportado un crecimiento estable desde 1994, cuando entró en vigor el acuerdo trilateral.

Respecto a la regla de origen del sector automotriz, México rechaza que se eleve de 62.5 a 75% el contenido regional y que se incorpore un componente laboral, mismo que asciende a salarios de 16 dólares en promedio por hora, ya que ello dejaría al país fuera de la jugada dado que éstos alcanzan máximo los cuatro dólares.

Consideró que la regla de origen debe ser avalada por la industria automotriz mexicana para no dañar ni las inversiones ni los empleos en el país. “Pues uno de los objetivos es que este sector pueda seguir creciendo en el país”.

Explicó que para cerrar el acuerdo, Estados Unidos tiene que flexibilizar sus posiciones extremas, “no importa cuánto tiempo pase, México no las puede aceptar como están”.

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04/06/2018